Tus clientes dejan de esperar en cola: respuesta al instante, a cualquier hora y por cualquier canal. Y tu equipo se quita de encima lo repetitivo para quedarse con lo que de verdad necesita a una persona.

Sosmatic ya tenía un equipo dedicado a escuchar llamadas. Ahora las tiene todas analizadas, en su propio entorno.
Empezamos donde la operación se frena, se vuelve difícil de medir o deja demasiado valor atrapado en tareas repetitivas.
Confirmaciones, avisos, seguimientos y dudas básicas ocupando a gente que debería estar resolviendo lo difícil.
Consultas frecuentes, triaje inicial y gestiones simples que no siempre necesitan a una persona.
El cliente llama, escribe y manda un correo. Quien atiende ve un trozo y empieza de cero cada vez.
Contactos sin recontactar, oportunidades mal priorizadas y conversaciones perdidas entre herramientas.
Se escucha el 5 % de las llamadas, elegido sin criterio. Del otro 95 % no se sabe nada.
Mucho volumen conversacional, poca visibilidad, y decisiones tomadas sin contexto.
Sin proyecto de seis meses y sin cambiar las herramientas que ya usa tu equipo.
Tu numeración y tu operador, tu WhatsApp Business, tu buzón de correo y el chat de tu web. Todo entra en la misma bandeja, ordenado por persona.
Instrucciones en tu idioma, tu documentación, tus procedimientos paso a paso y los permisos que decidas: qué puede consultar y qué puede tocar en tus sistemas.
Resuelven lo que está en su guion. Lo que no, lo pasan a tu equipo con el resumen escrito. Y cada conversación queda transcrita, evaluada y contada en tus informes.
Tu equipo deja de saltar entre cuatro ventanas. Todo lo que dice un cliente entra por el mismo sitio, ordenado por persona, y desde ahí se trabaja contra los sistemas que ya usáis.
Instagram, Facebook, TikTok, Telegram y más: muy pronto.
No son productos sueltos con la misma barra de menú: comparten bandeja, cola, supervisor e informe.
Cada organización está aislada en el motor de la base de datos, no por una comprobación que alguien pueda olvidarse de escribir. Cada una tiene su propia centralita, no un espacio compartido.
Toda tabla con datos de un cliente lleva su organización dentro, y el motor lo impone en cada lectura y cada escritura. No depende de que un programador se acuerde.
No hay un servidor de voz compartido donde una configuración mal puesta deje a un cliente oyendo a otro.
Las consultas a tus sistemas se hacen en el momento y se olvidan. No mantenemos un espejo de tus datos.
Retención configurable por organización y consentimiento de grabación registrado como base legal. El borrado se ejecuta solo.
Tus agentes ven el contexto completo. Tus clientes notan la diferencia.
La IA se lleva lo repetitivo. Lo que llega a una persona llega con el hilo entero delante, el resumen escrito y el siguiente paso sugerido. Nadie empieza una conversación de cero.
Marta · Soporte«¿Y si el aparato ya está fuera de garantía?»
Fuera de garantía hay reparación con presupuesto previo sin coste. Ofrécelo antes de hablar de precio.
Cada número de aquí abajo lleva detrás quién lo produjo y en qué ventana. Los que no podemos atribuir, no los publicamos.
Las que Sumgrey AI cierra de principio a fin, sin traspaso al equipo.
Frente al 2-5 % que da tiempo a revisar escuchando llamada por llamada.
Con la nota, el motivo y el fallo etiquetados una a una.
Dos operaciones distintas sobre la misma plataforma, cada una con su conocimiento.
Soporte técnicoSu equipo de calidad ya escuchaba llamadas una a una. Ahora tiene el 100 % del volumen analizado delante —procedimiento, documentación y seguimiento incluidos—, con el procesamiento dentro de su propio entorno.
Trabajamos con contact centers y BPO que mueven miles de conversaciones al día. Entendemos la operación en la primera reunión y tu instancia queda lista en días. Lo que ves es nuestro: no revendemos la plataforma de otro.
Plazas y límites cerrados en cada plan. Sin consumo sorpresa.
Toda la conversación escrita: WhatsApp Business, correo y chat web, con agentes de IA, conocimiento, conexiones y calidad de servicio.
Todo lo anterior más la voz: centralita completa, agentes que cogen el teléfono y supervisión en directo.
Mientras tu agente atiende, le pone delante el dato que responde a lo que acaban de preguntar, con su fuente. Se activa persona a persona.
Todas las llamadas transcritas, evaluadas con tu plantilla de calidad y puntuadas. Del 5 % escuchado al 100 % analizado.
Se contratan aparte y se activan sobre cualquiera de los dos planes.
No se le deja improvisar: trabaja con tus instrucciones, tu documentación y tus procedimientos, y traspasa a una persona en cuanto detecta enfado, insistencia o una petición explícita. Nunca cuelga.
Los datos salen de tu documentación y se citan. Lo que no está escrito, no lo afirma: pregunta o traspasa.
Se conecta a tu operador y a tu numeración. Si prefieres conservar tu centralita, empezamos por los canales escritos y la calidad de llamadas, y la voz entra después.
Mejor. No queremos sustituirlo: queremos que tus agentes trabajen dentro de él.
Hay despliegue dedicado. Cuéntanos el requisito concreto y te decimos qué parte se puede ejecutar dentro de tu entorno.
La IA aquí no sustituye posiciones: absorbe el repetitivo y devuelve el tiempo a lo que sí necesita a una persona. La supervisión sigue siendo humana y todo queda registrado.
Una conversación directa sobre tu volumen, tus canales y por dónde conviene empezar. Sin propuesta genérica.